Empresarios y analistas advierten un cambio en los hábitos de compra por la caída del poder adquisitivo y el aumento de los servicios.

La pérdida de ingresos y el impacto de la inflación continúan modificando los hábitos de consumo en Argentina. Mientras las marcas premium mantienen niveles sostenidos de ventas, cada vez más consumidores dejan de comprar productos tradicionales y optan por segundas y terceras marcas para llegar a fin de mes.

Según publicó el diario Ámbito, referentes del sector supermercadista y del consumo masivo advierten que el mercado atraviesa un escenario de “consumo dual”, marcado por la diferencia entre quienes lograron sostener su poder adquisitivo y quienes fueron más afectados por la caída real de los salarios.

En ese contexto, un directivo de una importante empresa del sector resumió el fenómeno con una frase: “Estamos haciendo morenismo sin Moreno”, en referencia a la estrategia de aumentar con mayor fuerza los productos premium mientras los precios de los artículos masivos permanecen más estables por la baja demanda.

Durante su gestión como secretario de Comercio, Guillermo Moreno impulsaba acuerdos con empresas para contener los precios de los productos de consumo masivo, mientras permitía mayores aumentos en artículos considerados premium o de sectores de mayor poder adquisitivo.

Cambios en las góndolas

De acuerdo con los datos citados por el medio nacional, los salarios registrados acumulan una caída real desde fines de 2023, aunque el impacto es desigual entre sectores. Mientras los trabajadores privados registraron una baja menor, el sector público sufrió una pérdida mucho más pronunciada.

Esa diferencia también se refleja en el consumo. Desde supermercados aseguran que creció la participación de productos más económicos en las góndolas.

“En nuestras góndolas creció mucho la participación de segundas y terceras marcas”, explicó Víctor Palpacelli, titular de la Cámara Argentina de Supermercados, quien además señaló que los comercios buscan alternativas para aliviar el gasto de las familias.

El impacto de los servicios

Analistas del sector también vinculan la caída del consumo masivo con el aumento de tarifas y servicios. Damián Graziano, director comercial de NielsenIQ, sostuvo que existe una relación directa entre ambos factores y que el golpe más fuerte se siente en zonas urbanas con mayores recortes de subsidios.

En medio de este escenario, desde empresas de consumo reconocen que muchas familias dejaron de comprar productos de primeras marcas por cuestiones económicas.

“¿Por qué el consumidor nos abandonó?”, preguntó el representante de una firma a un analista del sector. La respuesta fue contundente: “La gente siente que ustedes los abandonaron”.

Fuente: Inforama