En una definición de alto impacto institucional que reordena de inmediato las piezas del escenario político provincial, el gobernador Raúl Jalil confirmó dos decisiones centrales de cara al próximo turno electoral: no integrará ninguna lista de candidatos en los comicios y unificará formalmente el calendario de votación de Catamarca con el cronograma nacional.

El anuncio del jefe de Estado provincial marca un hito en la dinámica del oficialismo. Al descartar de manera categórica su participación en las boletas, Jalil abre el juego para el inicio de una etapa de recambio dirigencial dentro del espacio de gobierno, al tiempo que libera la carrera por la sucesión de la conducción política local.

Elecciones unificadas: logística y austeridad presupuestaria

Respecto a la ingeniería electoral, el mandatario ratificó que las Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) a nivel provincial se llevarán a cabo en el mes de agosto, mientras que los comicios generales para cargos provinciales y municipales tendrán lugar en octubre, en idénticas fechas a las fijadas por la Justicia Nacional Electoral.

Según explicó el Gobernador, la decisión de mantener un esquema coordinado responde a un estricto criterio de eficiencia logística y austeridad fiscal. Desplegar un operativo electoral independiente en Catamarca hubiese significado un desembolso extraordinario de recursos en momentos donde la premisa es el cuidado de las arcas públicas.

«Optar por la simultaneidad nos permite coordinar esfuerzos presupuestarios y de logística con la Nación, evitando sobrecargar a la provincia con los elevados costos que demanda la organización de un proceso electoral desdoblado», puntualizó el Gobernador.

Exclusión de listas y llamado a la renovación

El aspecto de mayor repercusión política radicó en la renuncia explícita de Jalil a figurar en las nóminas del oficialismo para los cargos en disputa. Consultado sobre su rol en el proceso comicial que se avecina, el Gobernador remarcó que su prioridad absoluta estará volcada al 100% en la gestión ejecutiva y en la resolución de las demandas socioeconómicas de la provincia.

«No voy a formar parte de ninguna lista. Es momento de priorizar de manera exclusiva la administración de la provincia y dar paso a un proceso real de renovación de cuadros políticos dentro del equipo de gobierno», aseveró, marcando la necesidad de oxigenar las estructuras partidarias.

La postura asumida por el mandatario desarticula las especulaciones sobre posibles testimoniales o candidaturas de arrastre en la boleta oficialista. A partir de esta definición, las distintas corrientes internas del oficialismo y la oposición deberán acelerar la construcción de consensos y la presentación de referentes para disputar las candidaturas principales en las elecciones de agosto.

Fuente: Catamarca Ya