El gobierno británico defendió su postura sobre la soberanía en las islas, mientras que los sectores vinculados a la explotación hidrocarburífera restaron impacto a las medidas argentinas.

El presidente Javier Milei encabezó una cadena nacional para anunciar el endurecimiento de la Ley 26.659, una normativa que sanciona a los actores que no reconocen la soberanía argentina sobre el archipiélago y avanzan en la explotación de recursos naturales en el área disputada. Las modificaciones propuestas buscan extender las penas y restricciones a las empresas que presten servicios logísticos o financieros a las firmas dedicadas a la actividad hidrocarburífera en la zona.

Ante los anuncios, las petroleras Rockhopper y Navitas Petroleum, a cargo del desarrollo del proyecto Sea Lion, emitieron un comunicado conjunto para ratificar sus operaciones en el Atlántico Sur: “La sociedad opera en virtud de licencias petroleras válidas, otorgadas legalmente por el gobierno de las islas, un territorio británico de ultramar autónomo, y con el pleno y continuo apoyo del gobierno del Reino Unido”.

Asimismo, la representación corporativa agregó respecto al impacto de las medidas oficiales: “Los recientes acontecimientos no tendrán un efecto significativo en las actividades de desarrollo del proyecto, incluido el calendario para su finalización”.

Por su parte, el secretario de Defensa británico, Wes Streeting, expresó en sus redes sociales una postura crítica frente al mensaje oficial: “La declaración de Milei anoche dice más sobre la política interna de Argentina que sobre las Malvinas”.

A su vez, el funcionario remarcó la postura de Londres sobre el estatus geopolítico del archipiélago argumentando que «las Malvinas son británicas porque los isleños eligen serlo. Nuestro compromiso con las Islas es absoluto e inquebrantable”.

En el plano mediático e internacional, la cadena de noticias estatal BBC observó que la mención a una eventual neutralidad de los Estados Unidos no encuentra sustento formal hasta el momento ya que “hasta ahora nadie oficialmente en Washington ha manifestado claramente qué es lo que estarían revisando en relación al archipiélago”.

En tanto, un análisis de los diarios más reconocidos indicó la estrategia argumentativa del Ejecutivo nacional al señalar que «el Presidente Javier Milei empleó el contexto socioeconómico y migratorio de Gran Bretaña como elemento de respaldo a las reivindicaciones sobre el Atlántico Sur».

Finalmente, en el ámbito institucional británico se prevé la participación del primer ministro Andy Burnham en la 81° Asamblea General de las Naciones Unidas, a desarrollarse entre el 23 y el 28 de septiembre. El evento marcará el debut del Jefe de Gobierno en el foro diplomático internacional, en un escenario donde se especula sobre posibles contactos con la administración estadounidense tras los desencuentros bilaterales recientes por política exterior.

Fuente: Inforama