La Hemeroteca Municipal concentra colecciones periodísticas, archivos fotográficos y documentos históricos que ahora pueden consultarse de manera digital a través de una plataforma online.
La Hemeroteca Municipal de la Capital es un espacio que concentra diarios, periódicos, revistas, fotografías y otros archivos históricos que forman parte de la memoria colectiva de la provincia.
En diálogo con el programa Catamarca a Diario de INFORAMA Radio, el director de Cultura Municipal, Alejandro Farfán, explicó los alcances del proyecto y destacó el trabajo realizado durante los últimos dos años para reunir y organizar material que anteriormente se encontraba disperso en distintos espacios.
«El archivo estaba un poco atomizado en distintos espacios y esta gestión tuvo la intención de buscar justamente todo ese archivo y unificarlo en un espacio físico», señaló.
La hemeroteca funciona actualmente en el edificio del ex Principito, en Pasaje Narváez 790, donde se acondicionó un sector especialmente destinado a la conservación de documentos históricos. Allí se resguardan colecciones periodísticas de distintos medios catamarqueños, entre ellas gran parte del archivo del desaparecido Diario La Unión.
Un patrimonio documental que se remonta a 1857
Según explicó Farfán, la Hemeroteca Municipal alberga ejemplares de prácticamente todos los diarios editados en Catamarca desde mediados del siglo XIX.
«Tenemos diarios existentes en Catamarca desde 1857, cuando apareció el primer periódico, El Ambato, realizado con la primera imprenta que llegó a la provincia», detalló.
Además de los periódicos, el archivo conserva miles de fotografías originales que fueron utilizadas por distintos medios de comunicación a lo largo de décadas. Muchas de ellas permanecieron clasificadas por temas o protagonistas, mientras que otras aún se encuentran en proceso de identificación.
Uno de los desafíos actuales es precisamente la organización de unas 30.000 imágenes que llegaron sin datos descriptivos.
«Hay un lote de 30.000 fotografías que están sin clasificar y estamos trabajando junto al Departamento de Historia de la UNCA para avanzar en esa tarea», indicó.

Hacia un Archivo General Municipal
Uno de los principales avances del proyecto ha sido la creación de una plataforma digital que permite consultar parte del material ya procesado.
«Hoy tenemos una página web donde se puede encontrar escaneada muchísima información que ya se ha podido digitalizar. Fotografías, diarios y periódicos», explicó el funcionario.
El trabajo realizado hasta el momento permitió cargar alrededor de cinco terabytes de información, aunque Farfán reconoce que todavía queda un largo camino por recorrer.
«Es difícil calcular cuánto material existe realmente. Estamos al 10% y aun así es impresionante», afirmó.
La plataforma también integra el catálogo de las bibliotecas municipales, permitiendo localizar libros por autor, título y ubicación exacta dentro de cada establecimiento.
El crecimiento del proyecto derivó en una iniciativa más amplia, la creación de un Archivo General Municipal que permita concentrar documentación histórica de distintas áreas de la administración pública.
«A raíz de la necesidad de la hemeroteca surgió un proyecto superior, que es el Archivo General Municipal», explicó Farfán.
La propuesta busca incorporar progresivamente documentos institucionales, registros administrativos y materiales históricos producidos por diferentes dependencias municipales, con el objetivo de garantizar su conservación y facilitar el acceso público.
Un espacio para la investigación y la memoria colectiva
La Hemeroteca Municipal también comenzó a consolidarse como un centro de consulta para investigadores, estudiantes y docentes. En ese marco, la Municipalidad firmó convenios con instituciones académicas para promover el uso de los archivos en trabajos científicos y proyectos educativos.
«Hemos firmado convenios con la UNCA y estamos por firmar con el ISAC. Hay grupos de investigación y estudiantes que ya están trabajando con el material disponible», señaló.
Para Farfán, el valor de este proyecto trasciende la simple conservación documental. «No solo se trata de preservar, modernizar y digitalizar, sino también de difundir y poner en valor algo intangible que tiene muchísimo valor simbólico y académico», sostuvo.
Fuente: Inforama

