El arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, habló sobre una eventual llegada del pontífice y pidió reconstruir el diálogo en el país.
El anuncio del viaje de León XIV a Uruguay, previsto para noviembre, reactivó las expectativas sobre una posible visita a la Argentina. Aunque el Vaticano aún no confirmó oficialmente una escala en el país, desde la Iglesia local reconocieron que existe interés del pontífice y que el tema “estaría en agenda”.
En ese contexto, el arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, evitó brindar precisiones sobre una eventual llegada del Papa, pero dejó entrever que la posibilidad continúa abierta. Además, remarcó la importancia que tendría la visita en un contexto social atravesado por tensiones y enfrentamientos políticos.
“El desafío es reconstruir el diálogo y la unidad”, sostuvo García Cuerva durante una entrevista radial, donde también advirtió sobre el impacto de la violencia verbal en el debate público. “Si entre nosotros nos maltratamos o usamos palabras armadas, ¿qué podemos esperar después de la violencia en nuestra sociedad?”, planteó.
El arzobispo adelantó además que el próximo Tedeum tendrá un mensaje dirigido “a todo el pueblo argentino” y buscará alejarse de interpretaciones partidarias. Según explicó, la intención es insistir en la necesidad de promover la fraternidad y el trabajo conjunto, en línea con el mensaje impulsado por León XIV.
Desde el Arzobispado de Buenos Aires señalaron que todavía no existe una confirmación oficial del Vaticano sobre una visita al país. Sin embargo, recordaron que la Iglesia argentina formalizó una invitación en junio de 2025, cuando el obispo de Jujuy, Daniel Fernández, entregó personalmente la propuesta al pontífice.
También destacaron que la reciente designación de Michael Wallace Banach como nuevo nuncio apostólico podría facilitar las gestiones diplomáticas y acelerar eventuales definiciones sobre la agenda papal.
La confirmación del viaje a Uruguay volvió a despertar expectativas debido a la cercanía geográfica y a los antecedentes históricos de visitas papales en la región. En ámbitos eclesiásticos reconocen que este tipo de giras suelen definirse en los meses previos y dependen tanto de la agenda pastoral como de cuestiones diplomáticas.
La Argentina recibió anteriormente las visitas de Juan Pablo II en 1982 y 1987, mientras que Benedicto XVI nunca concretó un viaje al país. Por su parte, Francisco, pese a ser argentino, tampoco regresó durante su pontificado.
Fuente: Inforama

