Se trata de una recreación interactiva que responde preguntas en tiempo real y forma parte del circuito de visitas en el convento de San Francisco.

Durante los preparativos por el bicentenario del natalicio de Fray Mamerto Esquiú, una innovadora propuesta tecnológica se presentó en el convento de San Francisco, donde una recreación con inteligencia artificial permite “dialogar” con el beato catamarqueño. La iniciativa busca acercar su figura a nuevas generaciones desde un formato interactivo.

El proyecto fue desarrollado por la empresa Public Bots, con base en Córdoba. “Estamos intentando sumar un granito de arena para lo que es el gran festejo del bicentenario de su natalicio”, explicó Daniel, uno de los impulsores, quien detalló que se trata de “una imagen que puede hablar con inteligencia artificial simulando que es Fray Mamerto Esquiú”.

La propuesta apunta a superar las barreras de los formatos tradicionales. “La idea es justamente poder acercar un poco más a las personas a una imagen más real y más atractiva del personaje, aprovechando la potencialidad de estas inteligencias artificiales”, señaló. En ese sentido, remarcó el impacto que genera en el público más joven. “Lo vemos con los chicos que hoy nos están visitando de distintas escuelas. Tiene un atractivo especial”, relató.

Durante la demostración, el sistema interactivo respondió preguntas en tiempo real, recreando la voz y el pensamiento del beato. Ante la consulta sobre su vida, la figura digital expresó: “Nací el 11 de mayo de 1826 en Piedra Blanca, Catamarca. Desde pequeño sentí el llamado del Señor a servirle como fraile franciscano”. “Es un tiempo de gracia y celebración para todos”, dijo refiréndose a los festejos del bicentenario.

La experiencia no se limita a lo tecnológico, sino que busca generar una conexión emocional y espiritual. “Qué alegría tan grande me das con tu visita. Compartir estos momentos llena mi corazón de gratitud”, respondió la recreación al ser consultada por la presencia de visitantes.

Por su parte, Eduardo, también integrante del proyecto, destacó el desafío de trasladar estas herramientas al ámbito cultural y religioso. “Nos llevó un tiempo entrenar la inteligencia, pero sobre todo escapar de las pantallas. En la presencialidad, aquí y ahora, llama mucho la atención la capacidad de responder”, afirmó.

El dispositivo forma parte del recorrido guiado por la celda y el museo de Esquiú, ubicado en el convento de San Francisco. Las visitas se realizan de martes a viernes, en el horario de 10 a 12, y están abiertas al público en general.

Desde la organización invitaron a la comunidad a participar de la experiencia. “Muchas veces conocemos poco sobre su historia, pero es alucinante poder disfrutar de todo lo que nos deja”, concluyeron.

Fuente: Inforama