Trabajadores de POSCO Argentina CP1 (Salta) y CP2 (Catamarca) denuncian a la empresa por salarios que no están acordes a otras mineras.
Comunicado
Hacemos pública la situación que estamos atravesando los trabajadores de POSCO (CP1 y CP2), porque ya no se puede seguir tolerando el abandono, el destrato y las condiciones en las que nos obligan a trabajar.
Nos encontramos completamente desprotegidos. Tanto el gremio como nuestro delegado, Claudio Chocobar (con domicilio en la ciudad El Bordo), no están dando respuestas. La única contestación que recibimos es que “no hay novedades ni respaldo”, mientras los problemas siguen creciendo sin ningún tipo de solución.
En el día a día, las condiciones laborales empeoran. El cambio en el servicio de comida es un ejemplo claro: la calidad bajó notablemente y compañeros tuvieron que asistir a enfermería por consumir alimentos en mal estado, lo cual es grave y totalmente inaceptable.

En CP2, varios trabajadores intentaron hablar con el Director General Kim, pero se negó a escucharlos. Por parte de la empresa, la respuesta es siempre la misma: que si no estamos conformes, busquemos otra cosa.
La diferencia entre CP1 y CP2 es muy marcada. Mientras en CP1 hay instalaciones de alto nivel, en CP2 las condiciones son indignas: una sala que cumple múltiples funciones (control, oficina y comedor), sin agua, con un baño clausurado por no contar con cámara séptica y solo dos baños químicos sin lavamanos. En estas condiciones no se puede trabajar, es inhumano.
En lo salarial, un operador con más de un año y medio de antigüedad cobra aproximadamente $1.300.000, muy por debajo de lo que se paga en otras empresas mineras por tareas similares.
Cuando finalmente los compañeros decidieron realizar medidas de fuerza, AOMA Nación emitió un comunicado informando que se iba a otorgar un incremento salarial de entre un 25% y un 40% según la categoría. Sin embargo, esto no fue respetado: los pagos realizados no coinciden con lo anunciado y fueron arbitrarios. Hasta el día de hoy, ni Recursos Humanos de la empresa ni el delegado han dado explicaciones claras sobre esta situación.
Hay muchas cuestiones por reclamar en CP2, pero lo más preocupante es la falta total de representación. El sindicato no actúa y el delegado no cumple su función. Entre los trabajadores también circula un fuerte malestar por la actitud permanente de no intervención, lo que genera sospechas y desconfianza sobre posibles intereses que no están alineados con la defensa de los trabajadores.
Esto ya no es solo un reclamo laboral, es una cuestión de dignidad. No se puede trabajar sin condiciones básicas como agua, sanitarios adecuados y un ambiente seguro.
Hacemos este mensaje público para que la situación se conozca y para que se tomen medidas urgentes.

Fuente: Catamarca Ya

