La nutricionista Patricia Perricone, cuestionó la iniciativa nacional para eliminar la norma y aseguró que afectaría el derecho de los consumidores a acceder a información detallada sobre los alimentos.
La posible derogación de la Ley de Promoción de la Alimentación Saludable, conocida popularmente como ley de etiquetado frontal, encendió señales de alerta entre profesionales de la nutrición y especialistas en salud pública de todo el país. En Catamarca, la licenciada en nutrición Patricia Perricone, coordinadora del programa de Alimentación Saludable del Ministerio de Salud, expresó su preocupación por la iniciativa impulsada a nivel nacional y sostuvo que eliminar la norma implicaría “dar muchos pasos atrás”.
En diálogo con Catamarca a Diario, por INFORAMA Radio, Perricone remarcó que la legislación no sólo garantiza información clara para los consumidores mediante los octógonos negros en los envases, sino que también constituye una herramienta integral de prevención y educación alimentaria.
“Esta es una ley con muchísima evidencia científica. No prohíbe la venta de nada, sino que apunta a que la población tenga derecho a la información, a saber qué es lo que está comiendo en exceso”, afirmó.
El debate nacional se reactivó luego de que sectores afines al Gobierno nacional plantearan avanzar sobre la derogación o modificación de la norma. Según contextualizan diversos análisis especializados, el cuestionamiento a la ley se apoya en argumentos que distintos especialistas consideran inconsistentes o carentes de sustento técnico, particularmente en relación con la supuesta “confusión” que generarían los octógonos negros.
Desde Catamarca, Perricone rechazó esa postura y aseguró que las modificaciones recientes impulsadas sobre aspectos técnicos de la ley ya generaron incertidumbre. “Se hicieron cambios a puertas cerradas, sin evidencia científica que los respalde y con un fuerte lobby de la industria alimentaria”, sostuvo.
Una herramienta para decisiones informadas
La nutricionista explicó que uno de los principales aportes del etiquetado frontal fue desmontar falsas percepciones construidas alrededor de productos promocionados como saludables.
“Durante muchos años estuvimos confundidos pensando que comíamos saludable con productos dietéticos o light. Con esta ley pudimos comprender que muchas veces eso no era así”, indicó.
Además, destacó que los sellos permitieron visibilizar excesos de sodio, azúcares y grasas saturadas que muchas veces pasan desapercibidos en etiquetas nutricionales complejas o poco legibles.
El impacto en las infancias y las escuelas
Perricone advirtió que una eventual derogación no afectaría únicamente al sistema de advertencias en los envases, sino también a otros pilares centrales de la ley, como la regulación de la publicidad dirigida a niños y adolescentes y la promoción de entornos escolares saludables.
“Nos quedaríamos sin octógonos, sin entornos escolares saludables y sin información clara para los consumidores”, alertó.
En ese sentido, remarcó que uno de los objetivos centrales de la normativa fue proteger a las infancias frente a estrategias de marketing que incentivan el consumo de productos ultraprocesados.
“Si no protegemos a las infancias y no mejoramos los entornos escolares, será mucho más difícil formar adultos capaces de tomar mejores decisiones alimentarias”, señaló.
Respaldo científico y monitoreo local
La coordinadora del programa provincial aseguró que Catamarca realizó un seguimiento sostenido sobre la implementación de la ley y destacó el trabajo articulado con instituciones académicas.
“Tenemos más de 10 mil trabajos de investigación realizados por alumnos universitarios que permitieron monitorear si la ley servía y si era comprendida por la población”, indicó.
Según explicó, los relevamientos muestran que una parte importante de los consumidores considera que los octógonos ayudan a identificar más rápidamente alimentos con exceso de nutrientes críticos y favorecen elecciones de compra más conscientes.
Pedido a los legisladores
Finalmente, Perricone llamó a defender la normativa y pidió a los representantes legislativos que rechacen cualquier intento de derogación.
“Derogar la ley sería volver atrás. Si hay puntos que mejorar, deben discutirse con evidencia científica y con participación técnica, pero no eliminando una herramienta fundamental para la salud pública”, concluyó.
La especialista también convocó a la ciudadanía a acompañar las acciones impulsadas por organizaciones civiles y profesionales de la salud que buscan preservar la vigencia de una norma considerada estratégica para garantizar el derecho a una alimentación informada y saludable.
Fuente: Inforama
