El cáncer de cuello uterino puede evitarse con la vacuna contra el VPH, controles ginecológicos regulares y el uso del preservativo. La prevención es clave para salvar vidas.
Cada día, cinco mujeres mueren en Argentina por cáncer de cuello uterino, una enfermedad que puede prevenirse si se adoptan medidas de cuidado y control a tiempo.
Este tipo de cáncer está causado, en la mayoría de los casos, por el Virus del Papiloma Humano (VPH), una infección de transmisión sexual muy común. Por eso, el sistema de salud pública insiste en la importancia de la vacunación, los controles ginecológicos y la educación sexual.
La vacuna contra el VPH es segura, gratuita y obligatoria para niñas y niños de 11 años. Su aplicación reduce hasta un 90% el riesgo de desarrollar lesiones precancerosas en el cuello del útero.
Los estudios ginecológicos como el Papanicolaou (PAP) y el test de VPH permiten detectar células anormales incluso antes de que aparezcan síntomas. Ambos exámenes son fundamentales para un diagnóstico temprano y están disponibles en hospitales y centros de salud públicos.
El uso del preservativo también ayuda a disminuir las probabilidades de contagio del VPH, aunque no elimina por completo el riesgo.
Desde el Ministerio de Salud y diversas organizaciones sociales se recuerda que el cáncer de cuello uterino es una de las pocas formas de cáncer completamente prevenibles, si se adoptan a tiempo las medidas necesarias.
No esperes a que sea tarde. Vacuná a tus hijas e hijos, hacete los controles y protegé tu salud. El cáncer de cuello uterino se puede prevenir.