La crecida repentina del río Guadalupe dejó al menos más de ochenta víctimas fatales en el condado de Kerr. Hay 41 personas desaparecidas, entre ellas once niñas de un campamento. Las autoridades temen nuevas lluvias en zonas ya saturadas.

Las inundaciones que azotan el centro-sur de Texas dejaron un saldo trágico de al menos 82 personas fallecidas, según confirmaron este domingo las autoridades estatales. La situación más crítica se concentra en el condado de Kerr, donde se reportaron 68 de las muertes, mientras continúan las tareas de búsqueda y rescate en medio de condiciones climáticas adversas.

El gobernador de Texas, Greg Abbott, informó que aún permanecen desaparecidas 41 personas, entre ellas once niñas y jóvenes que se encontraban acampando en el campamento cristiano Mystic, cercano a la localidad de Hunt y al río Guadalupe, cuyo caudal se desbordó con fuerza en la madrugada del viernes. En el lugar, cientos de menores participaban de actividades recreativas por el fin de semana largo del 4 de julio.

texas inundaciones
 

«Fue una crecida súbita y brutal. La prioridad ahora es encontrar a quienes siguen desaparecidos», declaró un vocero del Departamento de Seguridad Pública de Texas. Las autoridades advirtieron que la tierra permanece saturada y existe riesgo de nuevas inundaciones repentinas en Kerrville, Big Country, Concho Valley y el centro del estado en las próximas 24 a 48 horas.

Rescate sin pausa y operativo de emergencia

Desde el inicio de la emergencia, cientos de rescatistas —apoyados por helicópteros de la Guardia Nacional y la Guardia Costera— realizaron evacuaciones masivas y operativos de salvamento. Hasta el sábado, entre 800 y 850 personas habían sido asistidas. «Estamos ante una situación límite. El esfuerzo de los rescatistas ha sido heroico», sostuvo Freeman Martin, director del Departamento de Seguridad Pública.

Dalton Rice, gestor municipal de Kerrville, calificó las lluvias como «las peores inundaciones desde 1987». A pesar del despliegue, las autoridades confirmaron que aún no han localizado a las niñas ni a las cuidadoras del campamento Mystic. La cifra real de desaparecidos podría ser aún mayor, dado que muchos visitantes se encontraban acampando en la zona debido a los festejos por el Día de la Independencia.

Tormenta histórica y alerta por más precipitaciones

El evento fue calificado por especialistas como una tormenta «de una intensidad que ocurre una vez cada cien años». En apenas tres horas, durante la madrugada del viernes, cayeron más de 16 centímetros de lluvia en Hunt, cerca de Kerrville. La magnitud del fenómeno desbordó los sistemas de respuesta y dejó devastadas amplias zonas rurales.

Ante la gravedad de la situación, el gobernador Abbott anunció que firmará una declaración de desastre para facilitar el acceso a recursos extraordinarios. «Las misiones de rescate continúan sin interrupciones. No nos detendremos hasta encontrar a todos», escribió en su cuenta de X, junto a un video del rescate de una mujer atrapada en un árbol.

Aunque el tiempo mejoró ligeramente el sábado, los pronósticos alertan sobre la posibilidad de nuevas lluvias en áreas ya afectadas. «Esto no terminó. Lo que vimos fue una tragedia inesperada en una región donde las crecidas son habituales, pero nunca con esta fuerza», expresó Rob Kelly, juez del condado de Kerr.

«La lluvia ha amainado, pero sabemos que se avecina más», agregó Martin. Kelly, por su parte, advirtió que el valle fluvial del río Guadalupe es «el más peligroso de Estados Unidos».