Walter Zárate dijo: “El monóxido de carbono se genera a través de una combustión incompleta”.

El monóxido de carbono es un tipo de gas venenoso, sin color ni olor, que se produce por la combustión incompleta del carbono presente en materiales tales como leña, carbón de leña, gas, kerosene, alcohol, gasoil y nafta. Su inhalación provoca que se reemplace el oxígeno en el torrente sanguíneo con la consecuente falta de oxígeno, dañando el corazón, el cerebro y otras partes del cuerpo.

Quienes tienen mayor riesgo de intoxicación son los niños pequeños, los adultos mayores, las personas con enfermedades cardíacas y/o pulmonares, los fumadores y las personas que habitan en zonas de gran altitud.

En ese sentido, desde Protección Civil se recuerda a la población que el control de las instalaciones de todos los artefactos de calefacción hogareña y la ventilación de los ambientes, durante esta época de frío, son las principales medidas de prevención de las intoxicaciones por monóxido de carbono.

Al respecto, el director de Protección Civil, Walter Zárate, señaló: “El frío está instalado y conlleva esta necesidad de calefaccionar los hogares, de mantenerlos calentitos y eso puede traer aparejado un riesgo muy importante, como es la intoxicación por monóxido de carbono”.

“Tuvimos esa noticia nacional sobre la muerte de cuatro personas en Buenos Aires que fallecieron por la intoxicación de este gas, es un gas muy peligroso, no se percibe, por eso se denomina el asesino silencioso, pero da señales como dolores de cabeza, un malestar generalizado, dolor de estómago e incluso dolor en los ojos. Son señales claras de que puedo estar intoxicado con monóxido de carbono”, aseguró.

En esa línea, agregó: “El monóxido de carbono se genera a través de una combustión incompleta, genera un gas, no hay fuego, no hay nada, pero al calefaccionar genera este monóxido de carbono. Entonces hay que tener en cuenta que las cocinas a gas si su llama no es azul quiere decir que la llama tiene una deficiencia de oxígeno y está produciendo monóxido de carbono”.

“Muchos también calientan los hogares con los hornos, los prendemos, abrimos la puerta y se va generando monóxido de carbono por esta combustión incompleta y porque el monóxido de carbono va ocupando los volúmenes de aire que tenemos en el ambiente, es decir, es muy peligroso esto. Por eso siempre se debe verificar que los calefactores a gas, que las cocinas tengan llama azul quiere decir que es una muy buena combustión y que no me genera monóxido de carbono”, subrayó.

Asimismo, Zárate dijo: “Los braseros también generan monóxido de carbono, por eso hay que tener una ventilación, es una condición necesaria para que cambie el aire y, si hay volúmenes de monóxido de carbono, se diluyan. Lo más importante a tener en cuenta es que todas las instalaciones de gas deben ser realizadas por un profesional matriculado, justamente por esta razón de la peligrosidad que representa”.

Por último, dijo: “En caso de tener algún síntoma, lo primero que hay que hacer es ventilar y de ahí llamar a las unidades de emergencia, al 911, también el 107 del SAME o al 103 de Defensa Civil”.